lunes, 7 de septiembre de 2009

Galicia

Me faltan pocas horas para entrar en depresión :S, ... depresión postvacacional... Bueno espero que no sea para tanto y la vuelta al curro de mañana sea benévola conmigo. Mientras tanto queda saborear lo poco que queda y asimilar los recuerdos de estos días de la semana pasada de relax y excursiones por Galicia. Y es que estos días atrás abandoné el calor insufrible de Extremadura para disfrutar de los paisajes verdes y azules de la costa pontevedresa.
Como os comentaba entre los días de relax, playa y buena comida he realizado tres excursiones que bien merecen la pena. La primera de ellas fue a Santiago de Compostela, imprescindible si vas a Galicia, sobre todo si te gustan como a mí las piedras que emanan esencias medievales. Quizás me decepcionó un poquitín la catedral, me la esperaba más grande e impresionante por dentro, no me provocó esa sensación de inmensidad que provocan muchas catedrales, sin embargo el contenido y significado de todos los elementos del templo merecen la pena. Además el Pórtico de la Gloria estaba en obras por lo que no pudimos apreciar en condiciones una de las partes más importantes de la catedral.
Otra de las excursiones que realizamos fue por los pueblos limítrofes con Portugal de Tui y A Guarda. Tui es un pueblo con un gran legado histórico. Según la leyenda fue fundada por el héroe griego Diomedes, fue capital del reino suevo (siglo V) y más tarde capital de una de las provincias gallegas (cuando Galicia eran siete provincias). Toda esta importancia histórica ha dejado su huella en sus calles, recorrerlas te devuelve a aquellos tiempos medievales dónde sólo Dios era más poderoso que la espada.
Siguiendo el río Miño hasta su desembocadura llegamos a A Guarda; allí además de las marisquerías próximas a la lonja, lo importante está subiendo el Monte Santa Tecla. En lo más alto de este monte hay una fantástica vista de la desembocadura del Miño, y la costa atlántica. Además a mitad de camino a dicha cima se encuentran los restos arqueológicos de un importante poblado castrense (la cultura mal llamada celta que habitaba la zona antes de los romanos).

La tercera excursión que hicimos fue a las Islas Cies, unas islas a pocos kilómetros de la costa que forman parte del Parque Nacional de las Islas Atlánticas. Se accede a ellas mediante un ferry que parte de Baiona o Vigo y tras media hora de viaje se llega directamente a la playa de Rodas, que según el periódico británico The Guardian es la playa más bonita del mundo. Y la verdad es que es de las mejores que he visto: arena blanca, aguas cristalinas, poca gente y tranquila. Lo malo es que bañarse en sus aguas exige un acto de valentía, no por sus agresivos peces (que no existen), sino por las agujas que se te clavan en la piel por el frío. Además de esta maravillosa playa, la isla tiene varios senderos por dónde acceder a distintas partes de ella. Nosotros escogimos el más difícil, la subida al faro que se encuentra en el punto más alto de la isla. Una vez en lo alto, al lado del faro, se puede disfrutar de unas estupendas vistas de las islas y de la ría de Vigo.

Como veis ya se acabó lo bueno, adios de momento a la playa y a los descubrimientos de nuevos lugares. Así que a partir de mañana habrá que ponerse las pilas, y volver a esos otros retos más rutinarios.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Nosotros hemos continuado las excursiones.....de momento hemos visitado tambien Campomaior ,donde hay un castillo medieval muy chulo y muy bien conservado,al dia siguiente fuimos a La Coruña ciudad explendida y muchisimo mas bonita de lo que me esperaba, alli visitamos museo militar,foro de Hercules y un museo interactivo dedicado al hombre,la tarde la pasamos en Finisterre.
Esta mañana hemos estado en Combarro pueblo turistico costero en las que se conservan sus casas y sus calles antiguas como si no hubiera pasado el tiempo desde su construccion.
Estos 3 dias q nos kedan estaremos trankilitos en las playas de la zona.
un saludo
kae

Caldo dijo...

Yo hace 3 años también estuve de visita por varios pueblecitos gallegos y recuerdo que Combarro fue uno de los que más me gustó, realmente bonito, si señor.

Trabubu Rojo dijo...

Pues nada, me parece que ya tengo excusa para volver a Galicia y volver a comer esos pulpos tan buenos que hay por allí.

David Arias dijo...

Yo también he estado en Galicia en mis vacaciones (luego bajé a Oporto, Coimbra, Sintra y Lisboa).

En Galicia hice la misma excursión a Islas Cíes, pero a mí me daba repelús tanta gente y encontré una cala pequeñita en la que estuve 4 horas yo solito :)

Otro día estuve en Baiona (muy bonito) y en Viana de Castelo (ya en Portugal, relativamente cerca de Tui).

Hoy me toca a mí la vuelta al trabajo... :(